El Aluminio anodizado es usado en una gran variedad de aplicaciones, desde placas con números de serie, códigos y pequeños señalamientos, hasta promociónales como plumas, llaveros y tarjeteros. También es un material muy común para muchas aplicaciones industriales como manijas de herramientas, piezas de desgaste y paneles de control.
Usar un láser CO2 para marcar aluminio anodizado u otros metales recubiertos es un proceso muy simple. Este proceso crea una marca blanca en el metal anodinado proporcionando un contraste en el material. En los materiales pintados se remueve la pintura para crear un contraste con el material de fondo. En ambos casos el contraste es tan bueno que hasta se pueden producir códigos de barras. Sin embargo el láser CO2 no puede marcar metales directamente, ya que para ello necesita un aditivo, que permite marcar el metal.